Portada

jueves, 6 de octubre de 2011

Una mordida

Solo quería saludarles. Es que acabo de llegar y todaví no me animo a contarles nada muy preciso hasta no haber hallado las precisiones necesarias. Un recién llegado es, necesariamente, un tipo que anda con la boca abierta por las calles y la baba a punto de desarramarse, que se choca contra los postes y los transeúntes, que se asusta más que las palomas callejeras, que se entusiasma con cada ladrillo que tiene un color apenas diferente de los conocidos, que pierde por completo la compostura cuando le hablan en el idioma que está a punto de aprender.
Digamos que para el futuro obviaremos, ustedes y yo, referencias a la ridiculez del recién llegado, cuyo entusiamo por aparecer permeable a la nueva cultura termina por mostrarle como un fantoche.
De manera que permítanme terminar de llegar y ya estoy con ustedes con alguna historia decente.

Saludos y hasta pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario