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jueves, 6 de octubre de 2011

A la izquierda

Hola a todos.

No creo que Japón sea considerado un país de izquierda. De hecho, el libre mercado corre desnudo y orondo por las calles de Ropongi Hills mostrándose desvergonzado, sin ningún pudor. Pero, por otro lado, las cifras de pobreza son bajas; y, los índices de acceso a la educación, a la salud, a la seguridad y al bienestar son altos, un resultado que muchos gobiernos de izquierda quieren lograr pero en base a tener al libre mercado debidamente vestido y caminando apropiadamente y sin llamar la atención por las veredas del mundo (al quien diga que apoyo al libre mercado le juro que le mandaré a Arjona para que le dé una serenata).
Pero la izquierda de este artículo es otra. Es la base de la organización urbana. Los peatones caminan por el lado izquierdo de la calzada, en las escaleras eléctricas se debe estar a la izquierda para que los apurados vuelen por la derecha, los autos andan en eterna contravía porque el volante de la mayoría está a la derecha, que es como estar a la izquierda de la vida, en el otro lado quiero decir.
Esta izquierdización funciona. De la misma manera que funciona la derechización de la movilidad diaria en occidente. Pero como hemos partido de la teoría que Japón es una imagen reflejada de mi Ecuador en un espejo, pues todo es invertido.
Así se ha organizado esta sociedad y así funciona. Para que los 13'000.000 de habitantes de Tokyo vivan en orden se necesita de muchas reglas claras pero, sobre todo, de ciudadanos dispuestos a cumplirlas. Muchos tipos en buena onda. El Ecuador es el país con más densidad de población de Sudamérica, con 56,5 habitantes por kilómetro cuadrado. Japón tiene 336 personas en cada kilómetro cuadrado y Tokyo... Me da miedo dar esta cifra, pero no queda otra: 6.016 habitantes por cada uno de sus más de dos mil kilómetros cuadrados.
¿Que cómo se organiza a tanta gente? Facilito, caminando por la izquierda.