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jueves, 8 de noviembre de 2012

Obama festeja a Obama


Saludos cordiales a todos:

No, no se conocen personalmente, pero ambos saben que el uno y el otro existen. Han dicho que se encontrarán pronto y los de Obama quieren que ese ofrecimiento de Obama sea cierto y sea pronto, porque, en caso contrario, el festejo habría sido un acto de pirotécnica, de demagogia.
Fotografía tomada de la página web oficial de la ciudad de Obama
Obama (prefectura de Fukui, Japón), es un pueblo de 33.000 personas ubicado en la costa oriental del Japón, localización que la convierte en un puerto estratégico en la relación de Japón con Corea y China.

Podría ahí cerrar el artículo, porque queda demostrado que el pueblo de Obama se ubica en un país que tiene una importancia estratégica fundamental para Estados Unidos en el Asia Oriental.
Y, por gravedad, es fácil aterrizar en la relación estadounidense-japonesa y los intereses del gobierno de Barak Obama por mantener la "amistad" con la administración del archipiélago nipón. Pero vamos a intentar un análisis un poco más profundo, sobre todo información sobre las relaciones de vencidad en este barrio que puede ponerse muy tenso.

Kamikaze, escrito en el alfabeto kanji
Muchos países tuvieron apetitos para hacerse del archipiélago nipón. Los mongoles intentaron invadirlo pero su flota fue recibida por tifón que destruyó casi por completo a los conquistadores. Desde entonces comenzó a tomar fama la palabra kamikaze, que significa "viento divino" y que, desde una visión religiosa, ha sido el que ha protegido a Japón. Una flota rusa sufrió una suerte parecida. Para occidente, cobró fama luego del ataque japonés a Pearl Harbor.

Desde la visión estadounidentes, terminada la II Guerra Mundial, Japón se convirtió en un sirviente del que entonces era el mayor imperio militar, político y económico del mundo. Desde Japón es posible dominar al que en ese instante era un gigante que roncaba panza arriba mientras la modernidad se le colaba por entre las piernas.
El vencido, Japón, sin embargo, tuvo su propio proceso, vertiginoso y fundamental, de reformas y pronto se convirtió en una economía que tenía la capacidad de robarle espacios importantes de mercado en el mismo territorio de EE.UU. a los mismos productores locales.
Con el tiempo y las aguas, Japón se convirtió en un competidor en lo económico, pero siempre mantuvo una actitud alineada con la política exterior de Washington. De ninguna manera soy un experto en geopolítica, pero mi opinión es que con el tiempo Estados Unidos comenzó mimar a Japón para que se mantenga a su lado, porque el gigante de China había despertado con hambre y el vecino Corea pronto se hizo adolescente. Había que tener un aliado cerca de los enemigos, un vecino que pueda contar los chismes.
Ahora, China es el principal contendiente de Estados Unidos en el control del mundo, además de la Unión Europea. Pero, también, en términos económicos el Asia oriental ocupa cada vez más espacios que le ganaron aprovechando los errores de política internacional de Washington.
La re-elección de Barak Obama coincide con instalación del XVIII Congreso del Partido Comunista de China, que nombrará al presidente del partido en pocos días, que ejerce al mismo tiempo la presidencia del gobierno. En la instalación del Congreso se insistió en la necesidad de profundizar la transformación económica y eso significa que el país más poblado del mundo podría disputarle a EE.UU. el lugar de la primera economía del planeta en poco tiempo.
En el clima electoral de China se destapó una antigua disputa por unas pequeñas islas que da cuenta de la relación amor-odio que ha dominado la realidad de la vecindad entre chinos y japoneses.
Estas ocho pequeñas islas y peñascos están, dependiendo del punto de vista, en el Mar del Japón o en el Mar de la China. Se llaman Senkaku para los japoneses y Diaoyutai para los chinos. Taiwan también reclama para sí la soberanía de las islas.

Al final de la II Guerra Mundial se acordó que las islas son japonesas y, de hecho, eran propiedad de una familia japonesa. Son tan pequeñas y escabrosas que casi no sirven para nada y habían vivido solas y olvidadas.

Los japoneses descubrieron recursos naturales en el lecho marino en la década de los 70. Entonces China y Taiwan se acordaron de que esas islas... Se acordaron que esas islas habían sido suyas y que dejaron de serlo.
From foreground, Minami-Kojima, Kita-Kojima and Uotsurishima in the Senkaku Islands (Asahi Shimbun file photo)
Islas de Senkaku, Fotografía de Asahi Shinbun
En el último trimestre al menos, ciudadanos chinos protagonizaron ataques contra personas y empresas japonesas, luego de que el Gobierno de la Prefectura de Tokio "compró" esas islas a su propietario para garantizar que estuvieran deshabitadas.
En estos son días son permantes las denuncias del gobierno de Japón de la incursión de navíos chinos en las que considera sus aguas territoriales y también en estos días Japón y Estados Unidos realizaron maniobras navales de entrenamiento unos cientos de kilómetros al sur de las Senkaku.
Por lo pronto, parece que China tiene interés en asegurar su supremacía en el Asia oriental desenterrando viejos rencores con Japón, también parece que Estados Unidos no está dispuesto a dejar solo a su aliado al que obligó, al final de la II Guerra Mundial, a no tener un ejército y del que depende buena parte del control de esta parte del mundo (EE.UU. mantiene 60.000 soldados en bases ubicadas en territorio japonés).
Como siempre en política internacional, poco es lo que se ve y mucho lo que se cuece. Se sabrá, en algún momento, cual es el verdadero interés de los actores de este culebrón. Probablemente algo se aclare cuando Obama cumpla su promesa de visitar Obama, para festejar juntos que Obama fue re-electo y que Obama sigue siendo un pequeño puerto en las narices de otros competidores por la supremacía mundial.


 Les veo pronto con otros temas.