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domingo, 1 de abril de 2012

El juego de la identidad

こんにちは:

Desde hace rato quería contarles cómo me va después de 43 días en clases de japonés, pero la verdad no he estado convencido de muchas cosas; es decir, sospechaba que algo estaba pasando pero no podía ponerlo en palabras, a pesar de que esta artesanía periodística se basa en las palabras.
Pero, hay que hacerlo. Provisionalmente todavía, pero hay que hacerlo. Parcialmente; explicar el japonés desde el punto de vista de un hispano parlante es como tratar de explicar la cultura nipona desde los prejuicios latinos. Aprender japonés no se parece a las rutinas de los aeróbicos. Digamos, hay que gente que seguro logra aprenderlo a través de travesuras en las que intervienen la memoria, las relaciones, la práctica.
Pero este llamingo cree que el momento que sepa japonés habré entendido la identidad japonesa. La lengua, el idioma, es la más fiel expresión de un pueblo, de su manera de ser, de su forma de no ser, de sus tribulaciones históricas y sus aspiraciones futuras.
Ya está bien de traducciones. Lo que viene a continuación son una serie de aspectos de la gramática japonesa, o de la lengua, que marcan una diferencia fundamental con el español.
Se escribe de arriba par abajo y de derecha a izquierda. No todo está escrito así, los letreros, anuncios públicos, avisos se escriben de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, pero los libros, toda la literatura, algunos periódicos y tantas revistas lo hacen así.
No existen consonantes. Existen sílabas y las vocales como letras sueltas. No tiene las siguientes consonantes del español: c, l, ñ, q, v, x, y. De manera que el alfabeto conjuga vocales y silabas: a, i, u, e, o, ka, ki, ku, ke, ko, sa, shi, su, se, so, ta, chi, tsu te, to....
En todas las oraciones, el verbo es la última palabra.
No existe ni el género ni el número.
Los tiempos verbales son cuatro: presente/futuro positivo, presente/futuro negativo, pasado positivo y pasado negativo.
Los adjetivos tienen también algo parecido como los tiempos verbales, con la misma combinación de los verbos.
El japonés se compone de dos alfabetos y un ideograma. Cada uno de los dos alfabetos tiene 46 caracteres. El ideograma (kanji) proviene de china y los siguientes son unos ejemplos utilizando los días de la semana. Existen algunas coincidencias: 
 
Kanji
Significado
Japonés
Significado
Español
Luna
月曜日
Día de la luna
Lunes (Luna)
Fuego
火曜日
Día del fuego
Martes (Marte/fuego)
Agua
水曜日
Día del agua
Miércoles (Mercurio/comercio)
Árbol
木曜日
Día del árbol
Jueves (Júpiter/dios de dioses)
Oro
金曜日
Día del oro/dinero
Viernes (Venus/amor)
Tierra
土曜日
Día de la tierra
Sábado (Saturno/descanso)
Sol
日曜日
Día del sol
Domingo (día de Dios)

Para los católicos, el domingo es el día de adoración a Dios, lo mismo que para los japoneses. En la religión shintoísta, la diosa mayor es el Sol y tiene el mismo día para recordarlo.
Tiene tres alfabetos: hiragana, es es una representación fonética del idioma; katakana. una escritura para los términos extranjeros; el sistema de kanji, ideogramas, dibujos que representan ideas. En el ejemplo de los días de la semana, por ejemplo, es evidente el significado de ki (árbol).
Un extranjero puede aprender, en un año de estudios intensivos, unos 800 kanji. Para leer el periódico se necesita saber por lo menos 2.000 kanji. Se dice que existen 50.000 kanji y se supone que en Japón no existe nadie que los conozca todos, porque tampoco existe acuerdo de cuál es el número real; no hay que olvidar que esta forma de escritura se origina en china.
De lo que me cuenta Mi Señora, existen kanji que pueden tener 30 trazos y puede significar una sílaba, como el siguiente, que representa la sílaba so:



Es complejo, muy complejo el japonés, sin embargo de lo cual sus poetas han logrado llevarle a unos niveles de simpleza asombrosos. El haiku es un poema breve que debe tener diecisiete sílabas: un verso de cinco sílabas, el segundo de siete y el tercero de cinco. Pero lo que caracteriza y lo distancia de otras formas poéticas es su contenido, pues trata de describir de forma brevísima una escena, vista o imaginada. Jorge Luis Borges, el más grande escritor de español, declaró que hizo un esfuerzo supremo para lograrlo. Produjo esto:
Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
Personalmente, este es mi reto. Cuando les cuento a mis profesores que mi interés es lograr escribir alguna pieza literaria en japonés en tres años hacen lo que siempre, se disculpan, sonríen y sueltan su famoso がんばってください、una expresión que los extranjeros usan como "buena suerte", se aproxima más una traducción de "da lo mejor de ti" pero la verdad es que el sentido es diferente y, en tierra de llamingos, la traducción personal que uso es "suerte o muerte".
A propósito, al inicio de este escrito usé el término japonés típico para saludar (konnichiwa). Por último, mejor no usar el internacionalmente aceptado "sayonara" para despedirse, porque se usa para despedirse de alguien a quién no se volverá a ver nunca más.

じゃまた (Nos vemos pronto)

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