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jueves, 22 de diciembre de 2011

Adolescentes en la cumbre

Muy buenas:


Ya que estamos aquí, veamos esto. ¿Quién es el cantante o el grupo ecuatoriano que tiene las mejores ventas? ¿Pamela Cortés, Juan Fernando Velasco o Delfín Quishpe?
No lo sé, no tengo la más remota idea, no sé si haya esa estadística, pero el fenómeno japonés de la música masiva tiene, básicamente, un nombre: AKB48.
No sé si referirme como a un grupo de cantantes o a una empresa. Ustedes decidan cómo llamarlo, yo les cruzo los datos.
AKB48 son 48 chicas que forman tres grupos de 16 jovencitas cada uno, de manera que la empresa puede atender presentaciones simultáneas. Es decir, solo en muy contadas ocasiones se reúnen todas a cantar. Tienen un teatro donde hacen presentaciones permanentes en la zona de Akihabara y de ahí se derivan las iniciales de AKB.
Un dato alhaja es que cada vez que se va a grabar un disco se debe seleccionar a las 16 que participarán en el proceso. ¿Saben cómo se hace la selección? Pues todas tienen que jugar "piedara, papel o tijera", el tradicional juego jan-ken-po.
Este es principal grupo idol japonés. Es diferente de los ídolos de, por ejemplo, American Idol. Lo dice la inefable Wikipedia: "El término usualmente se refiere a celebridades femeninas japonesas que van desde adolescentes hasta jóvenes con poco más de veinte años que son consideradas kawaii (lindas, adorables) y han conseguido fama gracias a la publicidad en los medios de comunicación".
La página oficial informa que fue creado en diciembre de 2005 con el concepto de que los ídolos se pueden conocer todos los días. Y se puede ser como ellas, vestir como las guambras, ser como ellas. Su estilo musical es el conocido J-pop, pop de origen y para el público japonés, aunque ha trascendido a países como Perú y Brasil, por le intercambio cultura que provocan las olas migratorias del pasado.
En 2011 solamente por la venta de discos la empresa facturó algo más de 200 millones de dólares, sin contar los ingresos por la comercialización de productos, del programa de televisión semanal que tienen y del programa de radio. 

El creador de esta industria del entretenimiento es Yasushi Akimoto, quien comenzó su carrera escribiendo guiones para radiodifusión, elaboró guiones para obras de teatro y musicales, dirigió una película. Todo este desarrollo le valió el nombramiento como Decano de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad de Kyoto y luego Rector de la universidad.
Si bien podría parecer que Akimoto san es un buen ejemplo de la industria del entretenimiento, hay mucho más en la experiencia AKB48.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención, y que les puede suceder si activan el vínculo que aparece al final, es ese juego permanente en la inocencia de adorables adolescentes y unos deslices hacia una provocación sexual.
Las minifaldas mínimas y los pantalones cortos que usan en sus presentaciones pueden parecer prendas cuyo objetivo es despertar ilusiones y activar la imaginación para construir sueños vedados. Pero en las calles de las ciudades de Japón se usa esa misma ropa. Ahora mismo, cuando el termómetro se quedó empecinadamente en siete grados centígrados, se veía a señoritas con minifaldas abstinentes, botas que llegaban hasta un poco más arriba de la rodilla y nada más (a veces son insultantes esos desafíos al frío ajeno). De manera que las cantantes no son diferentes de las transeúntes.
Tienen exactamente lo que las colegiales buscan: un estilo, un sueño, un objeto que les diferencie, un amor, todo está en sus presentaciones. Pero hay deslices. En algún video vi que repetían una escena bastante trillada de las jóvenes lavando un auto y jugando con el agua, escena que, de alguna manera, tiene el estigma de ser más propio del entretenimiento de los adultos. Por último, en un video musical que se transmitió por la televisión local, las jóvenes se besaban en la boca, con harta picardía.
De otro lado, las AKB48 son una derivación de la cultura otaku, la del arte electrónico, quizás leve y desviada, pero no deja de establecerse un nexo con esa que es como una marca de identidad de buena parte de los jóvenes japoneses. Los personajes de ánime (películas de dibujos animados) se visten de una manera parecida, pero difícilmente muestran una actitud tan desenfadadamente comercial como las AKB48.
Hay quienes afirman que hay una línea de comportamiento común entre ciertas adolescentes quienes sienten placer por ser vistas por hombres mayores. Los varones, por su parte, crearán sus historias personales de un desliz con una adolescente, si por eso convertirse en infractores de las leyes y la moral. A dichas señoritas les encanta que dichos hombres originen las mencionadas ficciones.
No me atrevo a dar una opinión sobre esto, no hasta que entienda un poco mejor expresiones culturales y reacciones sociales cuya comprensión depende un poco del tiempo y otro poco de lo abierto que esté el entendimiento, afiladito incluso para aquello que nunca entenderé por completo.
Hasta mientras, ahí les va el vínculo y nos encontramos aquí mismo para los comentarios de rigor: http://www.youtube.com/watch?v=vEVq_Bx7_KY.

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